La Gran Muralla (2017, Yimou Zhang)

No es la primera vez que el cine norteamericano se une con la cultura china para realizar unos largometrajes espectaculares y con un contenido exótico que atraiga a un mayor número de espectadores. Yimou Zhang (Las casa de las Dagas Voladores) dirige una cinta de acción y fantasía que nada entre el cine bélico y la serie B en una batalla al más puro estilo El Señor de los Anillos pero, esta vez, entre humanos y una especie de Aliens que aparecen cada sesenta años para exterminar todo lo que se cruce por su camino.
Obviamente, La Gran Muralla no es un producto que vaya a perdurar demasiado en la memoria de aquellos espectadores que se dignen a ir a verla. Es más bien un simple producto revienta-taquillas que pretende llamar la atención utilizando a actores como Matt Damon, Pedro Pascal (Juego de Tronos) o Willem Dafoe para que las masas acudan a un filme que, aparentemente, parece mimado y cuidado. Por no hablar de la pobre excusa de utilizar una se las siete maravillas del mundo como campo de batalla principal. Ahora bien, estéticamente, el nuevo largometraje de Yimou Zhang luce espectacular. Los colores de las armaduras de los soldados al más puro estilo Power Rangers, los efectos especiales -esas bolas de fuego catapultadas-, las coreografías, las combates, toda ella es un regalo para los ojos. Pero, desgraciadamente y como era de esperar, el argumento -que, por cierto, ha corrido a manos de los mismos que realizaron varias entregas de la saga Bourne– deja mucho que desear y no se molesta ni lo más mínimo en crear una historia cuidada y con unos personajes que no transmiten nada más que vergüenza ajena.

Ni siquiera los más experimentados, y ya nombrados, actores hacen que prestemos más atención a los hechos o que, por lo menos, nos hagan sentir algo de cara a su estado o su pasado. La Gran Muralla se centra directamente en inyectar acción y sangre en vena del espectador para que este, lleno de adrenalina y euforia, se olvide de por completo de cualquier hilo argumental. Es por ello, que esta co-producción occidental y oriental solo sirve para pasar un rato entretenido y desconectar durante un breve periodo de tiempo al ritmo de los tambores de guerra.

Veredicto

Lo mejor: La estética bien cuidada, los momentos de acción y las coreografías.

Lo peor: Creer que puede ser algo más que una simple cinta de acción.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s