American Horror Story: Cult

La política se ha adueñado de una de las series más controvertidas de nuestra década. American Horror Story siempre se ha caracterizado por su forma poco corriente de tratar el género de terror y por el modo en el que construye sus locas e inverosímiles historias. Esta vez, Ryan Murphy se ha aventurado con una apuesta muy arriesgada -por múltiples motivos- pero que puede ayudar a que la serie sea un conducto para que uno pueda darse cuenta del mundo en el que vivimos hoy en día. Cult -el título que recibe esta séptima temporada- continua con varios miembros de su reparto habitual con Evan Peters y Sarah Paulson a la cabeza.

En este primer episodio son ellos los que dirigen el cotarro y, por tanto, son los encargados de presentarnos el tema sobre el que tratará la temporada. Ambos con personalidades completamente opuestas y con ideologías políticas totalmente distintas. Mientras uno se alegra por la victoria de Trump mientras simula que mantiene relaciones sexuales con la televisión, la otra se desmorona con una brutal crisis de ansiedad porque la supuesta sucesora de Obama ha sido derrotada. Pero, dejando de lado cómo es cada personaje, Evan Peters, por su parte, realiza una actuación brillante metiéndose de lleno en la piel de un racista que odia a los mexicanos y a todo aquel que no sea estodunidense. Probablemente es la mejor interpretación que ha realizado desde que la serie empezó. Se convierte en una bestia sin escrúpulos que lo único que desea es acabar con el sistema actual y volver, tal y como el lo denomina, la libertad a los ciudadanos. De hecho, es en cierta medida el que hace que esta nueva temporada se vea de forma tan especial y diferente. Porque él mismo representa el cambio por el que van a pasar todos los personajes de la temporada. Después de ver lo asombroso que puede llegar a ser este actor, las demás interpretaciones son algo llanas y poco destacables. Aunque para nada pésimas o fuera de lugar.

En la parte de Horror, American Horror Story se ha aprovechado de varios factores para crear su ambiente creepy en esta temporada. Si bien en la anterior, Roanoke, basaba su trama en explorar leyendas antiguas, en esta ocasión se centra en orientar la actualidad hacia su beneficio -a favor del género, como comentaba anteriormente-. Con el tirón de la nueva IT de Andy Muschietti y la cantidad de casos reales de payasos disfrazados que atemorizan a la gente por las calles para ganar visitas en su canal de youtube o instragram, en su defecto, Cult focaliza su atención en estos killer clowns utilizándolos a modo de paranoia para jugar al despiste y ofrecer así cierta intriga e incertidumbre en los tele-espectadores. Resulta funcionar ciertamente, pero siempre faltará ese punto de originalidad con la que la serie solía destacar en otras temporadas.

Por lo demás, Cult ha arrancado de forma bastante correcta. Da aquello que se espera de American Horror Story de un modo distinto, cambiando su esencia, y aplicando a su historia troncal la política de Occidente actual. Y, como no podía ser de otro modo, no se olvida de regalar alguna que otra escena gore y sangrienta para que no olvidemos que esto, aún a pesar de que hable de política, sigue siendo una serie de género donde puede morir hasta el apuntador.

Veredicto

Lo mejor: Ese Evan Peters sádico y violento. Los payasos al estilo Election son puro terror.

Lo peor: La serie ha perdido algo de su esencia por perderse en ideologías políticas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s